Es la pregunta más frecuente cuando alguien se plantea carillas o un diseño de sonrisa. La respuesta corta es que depende; la larga es que depende de cuatro cosas concretas.
Cuánto diente queda
Es el criterio principal. La cantidad de estructura dental sana condiciona qué se puede adherir encima y con qué grosor.
Estabilidad de color
La cerámica mantiene el color de forma más estable. La resina es más susceptible a la pigmentación, sobre todo con café, té, vino tinto y tabaco, aunque el pulido periódico ayuda a mantener el aspecto.
Reparabilidad
Una carilla de resina fracturada suele repararse sin rehacerla completa. Una de cerámica normalmente exige rehacer la pieza. Si hay bruxismo, esto pesa en la decisión.
Número de sesiones
La resina se trabaja directamente en boca. La cerámica se fabrica fuera y requiere una fase de laboratorio. Eso cambia la logística, algo relevante si viajas para el tratamiento.