Viajar para un tratamiento odontológico exige planificar en un orden distinto al habitual: primero el diagnóstico, después las fechas.
Antes de comprar billetes
Envía fotografías de tu sonrisa, radiografías recientes si las tienes y una descripción de lo que quieres cambiar. Con eso se puede orientar el caso a distancia y estimar el alcance.
Comprar los billetes antes de tener esa orientación es el error más común: si el tratamiento requiere fases separadas en el tiempo, las fechas cambian.
Cómo se agrupan las sesiones
Para pacientes que viajan, las sesiones presenciales se agrupan para reducir el número de desplazamientos. Cuántos días necesitas depende del tratamiento; se estima tras la consulta inicial y siempre de forma orientativa.
Pregunta por el seguimiento
Es la parte que se olvida. Conviene acordar antes de viajar cómo se hará el seguimiento a distancia y qué hacer si surge una incidencia cuando ya estés de vuelta.