El blanqueamiento no es un resultado permanente. Cuánto dura depende sobre todo de lo que ocurra después, y los primeros días son los más sensibles.
Los primeros días
Conviene reducir los alimentos y bebidas con alto poder pigmentante: café, té, vino tinto, salsas oscuras. Evitar el tabaco.
Si aparece sensibilidad, suele ser transitoria y remitir en los días siguientes. Si persiste, coméntalo en la clínica.
A medio plazo
La higiene diaria y las limpiezas periódicas retiran las manchas superficiales antes de que se asienten. No devuelven el tono del blanqueamiento, pero retrasan su pérdida.
Una expectativa realista
El ritmo al que se pierde el tono varía mucho entre personas. Es más útil pensar en el blanqueamiento como algo que se mantiene que como algo que se hace una vez.